5. MESA CENTRAL. "PARTICIPACIÓN POPULAR, GESTIÓN Y NUEVO
ESTADO"
- Jorge Ceballos, Subsecretario de Organización y
Capacitación Popular Ministerio
De Desarrollo Social.
- Cecilia Merchán, Coordinadora Nacional Red de
Mujeres Solidarias.
- Miguel Fernández, Director DDHH Moreno
-Laura Berardo, Diputada de la Prov. de Bs. As.
-Lic.
Delia Zalungo Ponce, Directora Políticas de Genero Morón
- Laura Larrañaga del Consejo de Mujeres de Morón.
- Dra. Mónica Borras, Abogada y Psicóloga Social.
“SOLO AQUEL
QUE ANHELA LO IMPOSIBLE CONSIGUE LO POSIBLE”
ORTEGA Y GASSET
LA HISTORIA
CONTINUA ESCRITA POR EL PUEBLO.
Cuando el
trabajador pretendía mejoras salariales o mejores condiciones de
trabajo, representado por los sindicatos recurría a las huelgas,
o hacía piquetes en las puertas de las fábricas.
Hoy las
fábricas están cerradas y los trabajadores nos muestran que lo
siguen siendo desde la acción, ya que la palabra parece no
encontrar lugar. Ellos trabajan en los piquetes, cortando rutas,
calles, enfrentándose a los conductores de los vehículos, como
una manera de decir “yo se que vos no tenés la culpa de lo que
me pasa, pero no puedo enfrentarme a los que si la tienen, son
demasiado abstractos”. Los piquetes nos muestran que los
trabajadores están, existen, que no son desaparecidos.
Según Héctor
Becerra, “...en 1997, en medio de una cultura de la
desaparición, se reflotó el término piquetero para designar a
los que tenían como misión la defensa de las barricadas
colocadas en la ruta. Desde aquel momento y de manera sostenida
y creciente, la interrupción del paso del tránsito en las rutas
y puentes se fue transformando en la principal forma de protesta
en la Argentina. Ya no se trata de la lucha sindical por el
salario, ni el saqueo motivado por la imposibilidad de acceder a
los alimentos, sino del desempleo estructural producido por una
política económica que parece ser la continuidad de la
instaurada durante el Proceso. La falta de iniciativas laborales
en el Ministerio de Trabajo y la falta de asistencia de los
entes de Desarrollo Social convierten al desempleado en alguien
que desaparece de las redes laboral, económica y psicosocial.
Desaparece de la red laboral porque luego de un tiempo de
búsqueda de trabajo cesa en la pesquisa, con lo cual ni siquiera
entra en las estadísticas de gente que está a la búsqueda de
trabajo, desaparece de la red económica porque ha dejado de ser
un consumidor y la falta de un seguro de desempleo le impide
todo gasto, desaparece de la red psicosocial porque el sujeto
para defenderse de la locura, ha cedido el lugar de la neurosis
a enfermedades con un componente de subjetividad mucho menor
tales como el sida, el cáncer, las adicciones, los trastornos de
la alimentación”.
La ausencia
de trabajo genera efectos que corresponden a la dignidad humana.
Si pensamos que el piquete es un trabajo, que los piqueteros son
trabajadores, podríamos decir que es una actividad generadora de
efectos que corresponden con la dignidad humana. Están haciendo
un trabajo que no es asalariado. Están poniendo sus fuerzas
personales y colectivas que están presentes en ellos, por lo
tanto son un elemento transformador de la realidad y toda
realidad se transforma trabajando.
El piquete
genera hábitos, costumbres, horarios, es un medio de ubicación
social de sentido para la vida, es generadora de subjetividad. .
¿Es posible
que el trabajo deje de ser ese lugar central de dignidad y
ciudadanía en un futuro?. ¿Es el fin del trabajo?.
Debemos
pensar las condiciones de un nuevo contrato social, con
modalidades equitativas, crear formas solidarias y originales de
recomposición del tejido social.
Lo novedoso
en nuestra realidad social actual como dice la lic. Gladys
Adamson “es la presencia de nuevos movimientos sociales que no
pueden ser definidos como partidos políticos, ni pertenecientes
a una determinada clase social”, ella se refiere a agrupaciones
feministas, a Asociaciones por los Derechos Humanos, muchos
movimientos de defensa del medio ambiente, movimientos
indigenistas de defensa de sus tradiciones y cultura,
agrupaciones de homosexuales, etc. Los trabajadores que toman
las empresas y forman cooperativas o nuevas formas de
asociativismo. No existe en ellos la intencionalidad del poder,
pero si el objetivo de cambiar patrones socio-culturales,
significaciones sociales que operan como instituidos
universales, significaciones que penetran en la intimidad de su
cotidianidad, en la microestructura social. Luchan contra la
alienación, la fragmentación, para recuperar identidad, con
compromiso y responsabilidad. Son grupos pequeños, con ideas
democráticas, con acciones a corto plazo, pero que se plantean
objetivos a mediano y largo plazo. Con un proyecto de vida
basado en la solidaridad y la cooperación. Podemos pensar que
esta lucha no esta consolidada, pero también podemos ver que
nada esta como estaba antes.
El modelo
económico, político y social no nos contempla a todos, y crea
necesidades que nos llevan a buscar salidas novedosas, otros
paradigmas que las contemplen. Seguramente aparecen conflictos
que deberán ser resueltos en otros niveles superiores de
aprendizaje de la realidad, este es el movimiento social
constante que produce los cambios de paradigmas, por eso es
imposible sustentar el fin de la historia así como también el
fin del trabajo. Nuevas formas nos esperan, pero tenemos que
salir a buscarlas entre todos.
Las fábricas
modernas establecieron dos modos de hacer pensar y sentir, la
del Patrón y la del Asalariado. El patrón es el que decide,
manda y tiene ambición. El asalariado es el sumiso y acepta con
naturalidad su inferioridad, cuerpos dóciles aptos para trabajar
en los engranajes tecnológicos de la producción.
La aparición
de las fábricas recuperadas, fábricas sin patrón nos permite
observar modificaciones en estos modos de hacer, de sentir y de
pensar.
Las tomas y resistencias a los desalojos muestran importantes
cambios en los posicionamientos y actitudes de muchos de ellos y
ellas, y también entre ellos y ellas.
Las fábricas
con sus lógicas reglamentarias fomentaban el aislamiento y la
fragmentación llegando a regular aspectos de la vida privada de
los obreros.
Estos
trabajadores se encontraron ocupando una fábrica y luego de
varios días de tomas, guardias nocturnas, durmiendo, comiendo
juntos, teniendo que enfrentar problemas cotidianos cuerpo a
cuerpo y poniendo su cuerpo para resguardo de la fuente de
trabajo, comprendieron que antes de eso, a pesar de compartir el
mismo espacio, casi ni se conocían.
Ya no están
aislados, una red de vínculos los une, se cuidan unos a otros.
Se establecen los vínculos solidarios a partir de igualdades y
fragilidades compartidas. Vínculos que se construyen como
respuesta a una situación concreta de existencia.
Lo
solidario, más que provenir de sus buenas intenciones es
producto del atravesamiento de situaciones difíciles. De ahí que
esta fraternidad sea imperfecta y llena de ambivalencias, de
amores y de odios, de enfrentamientos y tensiones.
En un primer
momento comprenden que pueden solos aquello que de una manera u
otra han hecho siempre, poner la fábrica a producir.
La
comercialización los asusta, relatan la angustia que les produce
no saber hacerlo, reconocen la necesidad del saber intelectual y
de la continua capacitación. Esta nueva situación les abre la
posibilidad de realizar tareas que antes no hacían, no solo
aquellas que hicieron siempre. Esto abre nuevas posibilidades de
empoderamiento, como un proceso que no se da en todos por igual.
Hay disparidades que muestran la limitación de expresiones como
“nuevos sujetos sociales”. No hay garantía de que estas
transformaciones se hayan instalado para siempre, pero lo cierto
es que el aprendizaje se realizó desde “fuera de lo dado”, hubo
que crear, inventar nuevas formas. Lo cierto es que no han
dejado nada como estaba antes.
Asociación
Civil Llajta Huasi – Pro Foro Regional 2006
“HACER
POLÍTICA ES PASAR DEL SUEÑO, A LAS COSAS,
DE LO
ABSTRACTO A LO CONCRETO. LA POLÍTICA ES EL TRABAJO EFECTIVO DEL
PENSAMIENTO SOCIAL, LA POLÍTICA ES LA VIDA”
Mariategui
PARTICIPACIÓN
– ORGANIZACIÓN - ACCIÓN
En esta mesa
PRO-FORO REGIONAL 2006, hemos compartido este espacio en el eje
Economía Social y Desarrollo Local, como una forma más de
integrarnos y participar para la construcción de un nuevo
Estado.
Pertenecemos
al Centro de Discapacitados de Morón y nuestra finalidad es
hacerles conocer a todas las personas que participan de este
Foro, nuestros proyectos y las inquietudes que nos preocupan.
Nuestros
objetivos son la integración real del discapacitado a la
sociedad, la atención en cuanto a salud, educación, deporte,
desarrollo físico, posibilidades laborales, entre otros.
Para
reflexionar sobre el problema del discapacitado, debemos
considerar inevitablemente a toda la sociedad en su conjunto.
Toda sociedad marca con menor o mayor grado de dramatismo, su
rechazo a los seres distintos a ellos, y quienes son los
distintos?, todos aquellos que nos apartamos del aspecto físico
y mental que se considera normal por el imaginario social. La
categoría que nos engloba es sumamente abarcativa en los
diferentes aspectos, aunque nosotros constituimos minorías
sociales, y compartimos en la sociedad una situación de
desventaja, en cierta forma comprendemos una marginalidad
asignada por la propia sociedad, quines poseen el poder de
definir las fronteras entre los normales y los no normales. Esta
discriminación de la que somos producto, afecta los distintos
aspectos de nuestra personalidad y perjudica la forma de
satisfacer nuestras necesidades básicas.
La sociedad, de la cual somos parte, no debe olvidar que en su
seno existen seres con necesidades diferentes que nos
consideramos útiles y aprovechables para ella, bajo ningún
motivo queremos conformarnos con ser un número de personas que
no cumplen ninguna función social, relegados tan solo a recibir
sin poder dar, si en este momento actual no contamos con la
posibilidad legal de una integración activa en la sociedad, es
nuestro deber y obligación crear las condiciones necesarias para
así lograrlo, no queremos pasar de un sistema que nos margina, a
otro que nos sobre proteja. Estamos trabajando para lograr la
tan ansiada integración a la sociedad, y no esperar que ésta lo
haga por nosotros.Sabemos
que el 10 % de la población del país, es discapacitada, este
grupo tan amplio sufre una doble marginalidad, en primer lugar
por no tener acceso al sistema productivo laboral, y en segundo
lugar porque nos sentimos culpables de nuestro propio problema
haciéndonos cargo del mismo y sintiéndonos como una carga para
la sociedad, pero cuando profundizamos entendemos que nuestra
problemática es campo de tratamiento a nivel social, político,
económico, cultural y jurídico. Es desde esta concepción que
creemos que el discapacitado debe tener un rol protagónico,
participando activamente, tratando de modificar la realidad que
nos engloba y no dejar librada nuestra suerte en manos de
quienes no sienten como nosotros. En relación a todo lo expuesto
es que queremos resaltar que en determinados aspectos, el
discapacitado es un ser potencialmente apto para la
productividad y el trabajo, y podemos estar a la altura de
cualquier individuo considerado “normal”.Es por esta razón que
solicitamos que puedan interpretar nuestras palabras y nuestro
sentir. Pensamos que tenemos la posibilidad de realizar
microemprendimientos laborales y grupales entre nuestros
compañeros, ya que estamos preparados para realizar diferentes
tareas, pero carecemos de los medios económicos para poder
financiar nuestros proyectos así como de la posibilidad de
comercialización de los mismos. Sabemos que estamos en un
momento, donde las posibilidades de incluirnos socialmente con
aquellos actores y organizaciones que están buscando
alternativas para un cambio, es posible. Por eso queremos poner
la palabra y salir a la búsqueda de la resolución de nuestras
necesidades, porque podemos hacerlo.
Centro de
Discapacitados de Morón- Pro Foro Regional 2006
DIVERSIDAD
“TODAS LAS
PERSONAS SON COMO EL RESTO DE LAS PERSONAS, COMO ALGUNA PERSONA
Y COMO NINGUNA PERSONA”
Speight Myers, Cosi Highlen, 1991, Pag. 12.
La persona
de mi Mirada de hoy es aquella que presenta Necesidades
Especiales, que tiene derechos y obligaciones y espera las
oportunidades y el espacio para asumirlas codo a codo con los
otros en el entorno social al que pertenece.
No podemos
dejar de lado el hecho de que antes de una persona con
Necesidades Especiales, es integrante de una familia, habitante
de un barrio, personas que pueden enriquecernos, que pueden ser
parte de algo, formar parte del todo.
La
segregación de las personas con D.I , lleva implícitamente a una
segregación más allá de la edad que estos tengan, pero en
especial en la faz laboral, esto es reconocido como una falla en
la sociedad. La inclusión, es por lo tanto, un asunto de
derechos humanos.
“Una
educación desde la perspectiva de los Derechos Humanos implica
entre otras cosas problematizar la realidad, analizar las
tensiones que provoca la vivencia de los derechos ciudadanos, el
reconocimiento a la heterogeneidad, el aprendizaje de vincularse
con las necesidades propias y las de los demás”
El mundo del
hombre es el mundo del trabajo, a través de él, entre muchas
cosas, el hombre se hace persona y ese hacerse persona expresa
el fin principal de la educación, por lo tanto no se puede
separar vida, educación y trabajo, ya que constituyen un
trinomio indisoluble.
El trabajo
es organizador de relaciones sociales, hace a nuestra identidad.
En la Ley
Nacional 22341/93, en su art. 8, dice que el Estado y sus
organismos descentralizados están obligados a ocupar personas
discapacitadas en una proporción no inferior al 4% de la
totalidad de su personal.
En el Art.
10 nos dice que las personas discapacitadas gozaran de los
mismos derechos y están sujetas a las mismas obligaciones que la
legislación aplicable para cualquier trabajador.
En este
escenario donde la economía capitalista con su política
neoliberal ha desvastado las fuentes de trabajo vemos a diario
la dificultad de la inserción laboral de todos los sectores.
Motivo que hace aún mas vulnerable a aquel considerado
“diferente”.
Por este
motivo apostamos a la construcción de una economía social,
solidaria, sustentable, cuidadosa del medio ambiente, y
respetuosa del “ser” humano como “ser” social, que en su
relación con otros encuentra la satisfacción de sus necesidades.
Pensar una
sociedad con una vida de calidad sería aquella donde las
necesidades de alimentación, vivienda, abrigo, cuidado de la
salud, seguridad, educación, movilidad, etc, estén garantizadas,
pero también lo están los derechos de no discriminación a su
acceso por razón alguna donde la pluralidad de opciones para
satisfacer esas necesidades sea asumida y fomentada y donde las
relaciones se basen en el respeto por la diversidad cultural y
no en el dominio de unos sobre otros, y esto que sea aplicable
para las relaciones cotidianas entre hombres y mujeres, entre
“vàlidos” y “minusválidos”, entre jóvenes y mayores, así como
también para las relaciones con otros seres vivos y para con la
naturaleza en general.
Alicia
Castellanos