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DEBATE
Luego de la presentación del documental, y de consumir las fuentes de pochocho que fueron circulando. Se entabló un riquísimo debate entre las 60 personas, en su mayoría jóvenes, que asistieron al mismo. Se habló de las “formas” de la comunicación, entendiendo estas como algo importante para pensar. Cómo trasmitimos nuestros trabajos, nuestra tarea, sin pretender “convencer” al otro, sino, apuntando a construir, por un lado, una alternativa y por otro que las personas tengan la libertad de elegir y de pensar diferente. La película contaba la vida de Raimundo Gleizer, un cineasta de los años sesenta, setenta que fue secuestrado, torturado y asesinado por la dictadura militar de los setenta. Pero apuntaba a mostrar un Raimundo padre, hijo, hermano, con una vida común, igual a cualquiera de nosotros. No intentaba convertirlo en un personaje de bronce, inalcanzable. Mostraba al cineasta, al militante pero sobre todo al hombre común y corriente. La “forma” que utilizaron para trasmitir el contenido del documental fue “conectarse con la vida”. De allí surge en el debate el tema de la creatividad puesta en juego. Esta forma de pensamiento que busca nuevas formas, de exploración, de conocimiento, de expresión, de ruptura del orden dado, desequilibrio, y la trasgresión, el coraje. Creatividad opuesta al sometimiento y a la resignación. Un replanteo a las relaciones de poder. Si pensamos en las formas de comunicarnos y somos creativos en ella, podremos lograr una crítica que nos permita interrogar, descorrer el velo de lo que se nos presenta como obvio. Fue un lindo momento compartido con los jóvenes del Transformador, con los jóvenes de la Agrupación “Hijos” y con los vecinos del barrio.
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